Como consecuencia de la mayor libertad y del mayor poder
adquisitivo que tienen los adolescentes, en todos los países se ha producido un número
de jóvenes que a una edad temprana se inician en el consumo del
alcohol. La estimulación a la bebida puede partir del medio familiar o del social, en
especial del grupo de amigos.
En el adolescente existe el permanente conflicto interno de la
búsqueda de sí mismo, la diferenciación de los demás y de un lugar en un mundo hostil
y ajeno a sus problemas.
La inestabilidad responde a la ansiedad y a la depresión que acompañan al adolescente en
su mundo interno y es propenso a caer en una desesperación profunda, que puede llevarle a
encerrarse en sí mismo y a beber en solitario para huir del hostil mundo.
El abuso del alcohol por los adolescentes genera graves problemas:
además de los riesgos a que exponen su salud, no hay que olvidar que los accidentes de
motos y automóviles son la primera causa de mortalidad juvenil, por lo que es necesario
que los jóvenes tomen conciencia del peligro que supone conducir cuando se ha bebido más
de la cuenta.