Planear
la vida implica un proceso de reflexión objetiva en el que hay que
considerar factores importantes: plantearte qué metas quieres según las
área de desarrollo que te interesen: deportes, estudio, trabajo, relaciones sociales,
familiares, etc. El proyectar tus metas de vida especificando las conductas, las condiciones y los
tiempos te motivará para triunfar, es
decir el que quieras hacerlo.
Para lograr lo anterior, debes tener clara tú jerarquía de valores en
la cual debes incluir altas aspiraciones para ti mismo, estar en posición de decir que
quieres y que necesitas para llevarlas a cabo, de esta manera, tendrá mayores
posibilidades de no involucrarte en problemas que puedan interferir en tus objetivos de
vida, por ejemplo, el hacer uso de sustancias que dañen tu bienestar, o tener riesgo
asociados a la sexualidad como embarazos no deseados o infecciones de transmisión sexual.
Tú sabrás que realmente estas planeando tu vida cuando de manera asertiva establezcas y desarrolles una comunicación con quienes te rodean, actúes con base en
valores propios, fortalezcas tu autoestima, tomes decisiones racionales sobre las metas
que a corto, mediano y largo plazo hayas decidido, de manera consciente y que dirigirán
tu vida.